.
No me encuentro ni en todo el tiempo que me da por escrutar
los reflejos de este espejo descontento,
pues mi aspecto a nadie le suele agradar.
Me contento con los besos que nunca he logrado dar,
con el ansia que enferma mi pensamiento
cuando quiero y ellas no quieren ni hablar.
Me convierto en ese tipo al que sólo es posible odiar,
una tétrica versión de lo imperfecto,
la aventura condenada a fracasar.
Me despierto,
otro esputo y
la costumbre de sudar
abrazado con la droga y
con el humo
que jamás está de más
(si busco algo "mejor" me da la sensación de que encuentro todo o no me dejan nada y después con decepción miro a mi alrededor y hasta del viento me caen bofetadas).
Y llegó el final #200
Hace 4 años
¿Vives?
ResponderEliminarlafurialuminosa.wordpress.com